jueves, 11 de diciembre de 2014

EL  CASTOR  EN  EL CAMPO EDUCATIVO
Por  David Condori Chavez

Toda  película  tiene un objetivo bueno  y el de la mayoría es de reflexionar a las personas de las actitudes negativas que cometemos o animarnos a salir de un problema, etc.
La fragilidad mental se ve reflejada en esta película (protagonizado por Mel Gibson y dirigido por Jodie Foster) con una carga psicológica bastante fuerte, pero lo que trataremos es de sacar conclusiones  en el campo pedagógico educativo. En la Película se muestra un cuadro sintomático de un enfermo depresivo y las consecuencias que puede traer consigo la despersonalización. Walter Black es un esposo, padre y hombre de negocios que ha intentado todo para salir de su depresión crónica con  una empresa de juguetes aproximándose a la quiebra. Al borde del suicidio y separado de su esposa e hijos, Walter se auto induce a una terapia poco ortodoxa, usará un títere de mano con forma de castor sin separarse en ningún momento del día, un títere de castor que Walter encuentra en la basura, a través de la cual se comunicara con otras personas, quien será su muleta de  recuperación.
Algo que me llamo la atención en la película es cuando su hijo en horas de la madrugada  se encuentra golpeando con un martillo una madera, el estaba construyendo algo, es donde Walter tiene  la  idea de generar un juguete para los niños y lanzarlo al mercado. Aun con la mejoría en su estado de ánimo y relaciones personales, Walter no parece querer deshacerse del castor y su esposa, descubrirá que la idea del títere no fue un tratamiento ideado por su psiquiatra. Walter quien de repente se da cuenta de lo que ha hecho pasar a su familia debido al títere, comienza a luchar contra el castor, pero este no cede, finalmente, logra arrancarse al títere de su vida amputándose abruptamente el antebrazo. Walter acaba con una prótesis de mano y es enviado a un hospital psiquiátrico, pero pasado el tiempo logra recuperar a su familia.

CONCLUSIONES:
Walter no consigue sus objetivos  y manejar adecuadamente su familia ni su empresa; y la educación es así cuando no hay objetivos claros  y solo hay contenidos por cumplir la educación cae y baja su nivel, una educación por cumplir.
El Castor, es como las reformas educativas que se lanzan cuando entra un nuevo gobierno con apariencia de que nos ayudara pero al final nos trae consecuencias fatales, como le sucedió a Walter al extremo de mutilarse una parte de su cuerpo, actualmente iniciamos una nuevo modelo de educación que trae en su inicio muchas consecuencias y es el nivel o calidad de educación que los estudiantes reciben con este modelo.
Debe existir un cambio en la forma de pensar y sobre todo en lo ético en todo ámbito y en especial en lo educativo, el castor no fue la solución sino fue el camino para que se destruyera un cuerpo, que necesitaba otro tipo de apoyo.
Walter en cada momento de la película se evalúa  hasta cuando él se mira al espejo, y en el proceso educativo también debemos hacer esto en cada momento, pero no la evaluación de Walter que era aparentando algo que no existía, evaluarse es mirarse dentro de uno mismo y calificarse si está dando todo por la educación o solo migajas, la evaluación es todo un proceso, ahora se evalúa lo cualitativo y lo cuantitativo, pero se estará evaluando con los parámetros que se han establecido o será todo al tanteo, eso es lo que se debe meditar.
En muchas Unidades Educativo o Institutos Educativos se utiliza como medio didáctico y de atracción el Títere que da resultados favorables para una enseñanza de un contenido, pero estar todo el día con el creo que perdería ese sentido de atracción  o de enseñar algo al alumno.
La innovación que Walter descubre en crear un juguete cuando le vio jugar a su hijo en la madrugada, es fantástico, no importando a veces las horas de trabajo pero realizar investigaciones que favorezcan a la educación  y en el beneficio del desarrollo de un pueblo, eso es fantástico.





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